Hoy es presentada oficialmente en Colombia la compañía Altadis Farmacéutica, fruto de una alianza entre la portuguesa Tecnimede Group y Altea Farmacéutica, que espera ser la puerta de entrada a Latinoamérica.

La compañía colombiana nació en el 2011 con la compra de la planta farmacéutica de Merck S.A y produce, por maquila, a varias multinacionales del sector para producción local y para exportar. La inversión inicial, la cual hace para instalarse y empezar a competir en el mercado, asciende a los $ 2.500 millones. Y en los próximos dos años espera invertir $ 3.000 millones más.

Juan Carlos Mejía -foto- gerente de Altadis Farmacéutica, explicó que la meta de la compañía en este primer año de operaciones es lograr una facturación de $ 3.500 millones y cubrir un 6% del mercado. Altadis Farmacéutica va a incursionar en cinco áreas terapéuticas, inicialmente con medicamentos para el sistema nervioso central y cardiología, productos que ya cuentan con los registros sanitarios exigidos por la ley.

Igualmente, estarán en su portafolio inmunomoduladores (productos que modulan la respuesta del sistema inmune). También está trabajando para obtener los registros en sus productos biotecnológicos y dedicados a la Oncología. En su plan de negocios está cubrir el mercado institucional y el de ‘retail’, explicó Mejía.

Sobre las proyecciones que tiene la marca para crecer en el sector, no descarta que entre el 2019 o 2020 llegue a producir en Colombia. Igual, en su plan de negocios está desarrollar los mercados vecinos de Perú, Venezuela y Ecuador, siendo el país la puerta de entrada al mercado latinoamericano con la marca Altadis.

Juan Carlos Mejía, señala que Altadis Farmacéutica se propone ayudar a que los médicos tengan más opciones terapéuticas con los productos que tiene Tecnimede en Europa. Explica que el nuevo laboratorio propone el concepto de un genérico de marca.

Esto significa que “hay una marca, un respaldo, una calidad, un grupo de visitadores que va al médico y hay capacitaciones. Se trata de un genérico que cuenta con una estrategia comercial de marca. Eso implica una inversión mayor. Es un intermedio en el mercado que al cuerpo médico le satisface porque sabe de la buena calidad, con un precio diferencial”, puntualiza el directivo.

Señala que si bien hoy existe preocupación en el sector de la salud por el alto costo de los medicamentos y las políticas de financiación, es importante llamar la atención sobre la importancia de contar con productos que aseguren calidad y que impacten menos los costos del sistema.

Fuente:

Portafolio.co

Almirall ha firmado un acuerdo de desarrollo y suministro así como una licencia de tecnología a largo plazo con Symatese, compañía innovadora de dispositivos médicos, con más de 30 años de experiencia en el mercado de la Estética.

Almirall S.A., compañía farmacéutica global con sede en Barcelona, y Symatese, empresa líder en el desarrollo y la fabricación de dispositivos médicos innovadores, con más de 30 años de experiencia, han anunciado hoy un acuerdo de colaboración global para el desarrollo y la comercialización de productos personalizados en el campo de la Estética.

Según los términos de la colaboración, Symatese concede a Almirall una licencia exclusiva para la comercialización en todo el mundo de una nueva gama de rellenos faciales con Ácido Hialurónico, a cambio de un pago inicial de €7,5 millones y los posteriores pagos asociados a hitos relevantes, royalties y otros hitos relacionadas con ventas.

En línea con la estrategia de Almirall de seguir construyendo su presencia en el campo de la Estética, este acuerdo representa no sólo una atractiva oportunidad de entrar en el mercado de los rellenos faciales inyectables con una tecnología diferenciada; sino que además establece una colaboración a largo plazo con un desarrollador líder de dispositivos médicos para aplicaciones estéticas.

Inicialmente, las actividades se enfocarán en el desarrollo de una nueva tecnología de transformación basada en Ácido Hialurónico. Esta tecnología permitirá a Almirall ofrecer una gama nueva, segura, eficaz y versátil de rellenos faciales dérmicos, que cubrirá las necesidades de los pacientes al reemplazar el volumen facial perdido con resultados previsibles, naturales y satisfactorios.

Sobre este acuerdo, Eduardo Sanchiz, CEO de Almirall, ha comentado: "Tras la adquisición de ThermiGen, líder en el mercado de dispositivos de energía de radiofrecuencia, con esta colaboración Almirall continúa avanzando en línea con su dirección estratégica orientada a la Dermatología y a la Medicina Estética. Esta colaboración a largo plazo con Symatese, un desarrollador líder de dispositivos médicos, garantiza a Almirall el acceso a futuras innovaciones para el mercado de rellenos dérmicos, cubriendo, de esta forma, las necesidades no satisfechas de nuestros clientes”.

Mercado de relleno dérmico

El mercado del relleno dérmico ha mostrado un crecimiento significativo en la última década y se prevé que alcance los €2.400 millones en el año 2022 en todo el mundo. El relleno a base de Ácido Hialurónico actúa como una almohadilla hinchada que da soporte a las estructuras faciales y tejidos que pueden haber perdido su volumen o elasticidad debido al proceso natural del envejecimiento.

También aporta hidratación a la piel para mantenerla fresca y flexible. Los rellenos de Ácido Hialurónico representan aproximadamente el 90% de este mercado. Disponer de una gama de relleno de Ácido Hialurónico es importante en un portfolio de estética, ya que comercialmente crea sinergias con otros productos estéticos.

El dolor visceral es diferente en muchos aspectos al dolor somático o cutáneo, que se produce en los músculos o la superficie de la piel.

Un estudio internacional en el que ha participado la Universidad de Granada (España), que ha profundizado en las diferencias entre el dolor visceral originado en órganos internos y el somático -que se produce en músculos o superficie de la piel-, ha demostrado que no todos los analgésicos sirven para tratarlos.

El dolor visceral es una de las causas más frecuentes de consulta médica, se origina en los órganos internos como el tracto gastrointestinal, el corazón, el hígado, los riñones o la vejiga urinaria, y en muchas ocasiones se manifiesta como un dolor en el abdomen debido a daño en estos órganos.

Además, el dolor visceral es diferente en muchos aspectos al dolor somático o cutáneo, que se produce en los músculos o la superficie de la piel, y los fármacos que lo alivian no son útiles para tratar el dolor visceral, por lo que es necesario buscar nuevos fármacos para su tratamiento.

Una colaboración internacional entre científicos de la Universidad de Granada (UGR), el University College London, el National Centre for Bowel Research and Surgical Innovation de Londres y la compañía farmacéutica Pfizer (Cambridge) ha puesto de manifiesto estas diferencias entre el dolor visceral y el somático.

En concreto, los investigadores han descubierto que un tipo de canales de sodio dependientes de voltaje, los denominado "Nav1.7", no están implicados en el dolor visceral.

Sin embargo, hay personas que desde su nacimiento no sienten dolor frente a estímulos cutáneo o somáticos tales como quemaduras o roturas de huesos, entre otros, y se ha comprobado que estas personas sufren una mutación en el gen SCN9A, el cual codifica este canal.

Precisamente, la ausencia de dolor en personas que tienen alterados estos canales han convertido al canal NAV1.7 en una diana potencial para el desarrollo de fármacos y en la actualidad hay muchos grupos de investigación, tanto en las universidades como en la industria, para desarrollar fármacos selectivos y bloquearlos.

Por lo tanto, era esperable que, al bloquear estos canales, las manifestaciones de dolor visceral desaparecieran.

"Sin embargo, utilizando ratones deficientes para estos canales y un fármaco selectivo para bloquear estos canales Nav1.7, se ha conseguido eliminar el dolor somático, pero no el dolor frente a estímulos viscerales", ha explicado uno de los autores de este trabajo y responsable de los estudios en la UGR, Cruz Miguel Cendán.

Los resultados muestran que la búsqueda de nuevos fármacos para tratar el dolor visceral no es una tarea sencilla y destacan la importancia que supone conocer y estudiar los mecanismos concretos que participan en cada tipo de dolor, para así, poder avanzar en el desarrollo de nuevos fármacos analgésicos que sean útiles para tratar a las personas que lo sufren.

El trabajo demuestra por tanto que no todos los analgésicos sirven para tratar todos los tipos de dolor y que se debe seguir avanzando en esta línea de investigación. 

Ciudad de México, marzo, 2017.- Se realizó en la Ciudad de México el primer Simposio Latinoamericano en epilepsia, con el apoyo de Souther Epilepsy & EGG and Clinical Neurosciense Society y la división de Neurociencias de Laborarorios Asofarma, con el objetivo de contribuir con un programa global de educación continua para especialistas en la materia, quienes presenciaron conferencias magistrales respecto a los avances, manejo y tratamiento de pacientes con epilepsia.

El evento tuvo ponentes de gran renombre, como el Dr. Ruben Kuzniecky, Co-Director de la Universidad de Nueva York , Centro Integral de Epilepsia. También es Co-Investigador principal del Proyecto del Genoma Fenoma Epilepsia (EPGP), el mayor estudio genético de este padecimiento. Como Co-Investigador Principal del Proyecto de Epilepsia Humana, centra su investigación en las imágenes cerebrales y malformaciones del desarrollo cerebral. Su ponencia en el evento estuvo enfocada en el “Diagnóstico de la Epilepsia en 2017, genética e inmunología”.

La conferencia: “Manejo Moderno de la epilepsia. Fármacos, Moléculas y estimulación”, estuvo a cargo de la Dra. Blanca R. Vázquez, Directora de Ensayos Clínicos y Servicios para Pacientes externos en el Centro Integral de Epilepsia en el New York University Medical Center en la Ciudad de Nueva York.

Por su parte, la Dra. Judith Bluvstein, Neuróloga Pediatra, abordó el tema: “Diagnóstico y tratamiento de epilepsias resistentes en niños”. Ha realizado investigaciones enfocadas a: encefalopatía epiléptica en niños con el desarrollo discapacidad, espasmos infantiles, autismo, epilepsia, síndrome de Aspenger, síndrome de Landau- Kleffner, el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), la electroencefalografía (EEG).

Mientras que la ponencia “Sueño y Epilepsia. Nuevos conceptos, diagnóstico y tratamientos”, estuvo a cargo del Dr. Alcibiades Rodriguez, quien cuenta con certificación en Neurología, Neurofisiología clínica y medicina del sueño. Actualmente es Director Médico del Centro Integral de Epilepsia-Sueño, el tratamiento de las personas con epilepsia y trastornos del sueño utilizando la electroencefalografía (EEG) y la vigilancia de video-EEG.

Aunado a las conferencias, se realizó un Panel de Discusión respecto a los temas expuestos, lo cual permitió obtener un consenso abierto.

ONU Medio Ambiente ha lanzado una campaña mundial para eliminar la mayor fuente de la basura marina: los microplásticos en los cosméticos y el excesivo uso de las bolsas de plástico de un solo uso, para acabar con ellos en el 2022.

Tres de los países europeos, Bélgica, Francia y Noruega, están entre los primeros nueve países que ya se han unido a la campaña #CleanSeas con compromisos de gran alcance para terminar con la basura en los océanos.

La campaña está urgiendo a los gobiernos a emitir políticas de reducción de plásticos, con objetivos enfocados a la industria para minimizar el envasado de plástico y rediseñar los productos, así como haciendo también un llamamiento a los consumidores para cambiar sus hábitos de “usar y tirar”.

Durante los próximos años, la campaña #CleanSeas anunciará ambiciosas medidas dirigidas a países y mercados para eliminar los microplásticos de los productos de cuidado personal, vetar las bolsas de uso único o imponer tasas, y reducir de forma drástica otros elementos plásticos no reutilizables.

Uno de los ejemplos de los compromisos hechos por los primeros países para unirse a esta campaña es la promesa de Indonesia de reducir su basura marina al 70% para el 2025, la de Uruguay que impondrá tasas para las bolsas de plástico de uso único para finales de año, y la de Costa Rica que tomará medidas para disminuir el volumen de estas bolsas mediante una mejor educación y gestión de residuos.

Cada año, más de 8 Mt de plástico terminan en los océanos causando estragos en la fauna marina, pesquerías, turismo, y costando al menos 8.000 M$ en daños a los ecosistemas marinos. Hasta un 80% de toda la basura vertida en nuestras aguas está compuesta de plásticos.

De acuerdo con algunas estimaciones, al ritmo que tiramos botellas, bolsas y vasos de plástico tras su uso, para el 2050 nuestros contendrán llevarán más plástico que peces, y un estimado 99% de aves ingerirán plástico.

 

Fuente:

Sector Marítimo (sectormaritimo.es)

La compañía farmacéutica Grupo Menarini ha abierto dos nuevas oficinas en Bogotá (Colombia) y Lima (Perú).

Dos nuevas oportunidades de expansión que permitirá al grupo llevar sus productos farmacéuticos a América Latina desde Europa, para así fortalecer la conexión entre los dos continentes y crear un trampolín para otras áreas de expansión.

"Estamos entusiasmados con el aumento de nuestra presencia en América Latina con la apertura de nuestras sucursales en Perú y Colombia, países estratégicos en los que Menarini ha decidido reforzar su compromiso para garantizar que los pacientes tengan acceso a medicamentos de alta calidad fabricados en nuestras 15 plantas de producción", ha destacado el vicepresidente del Grupo Menarini, Alberto Giovanni Aleotti.

"Representa un trampolín para el crecimiento internacional del Grupo, que actualmente está presente en más de 130 países, con presencia en Estados Unidos y un éxito notable", señala Aleotti.

El 9 de marzo, Menarini inauguró su nueva oficina en Bogotá, capital del país, donde en la actualidad trabajan 40 personas, entre ellas personal médico-científico y administrativo. El acto de inauguración, que fue en la Embajada de Italia, contó con la presencia de funcionarios gubernamentales, representantes de empresas e instituciones científicas y personal médico.

El 7 de marzo, con un evento festejado en el Museo de Arte de Lima, tuvo lugar la ceremonia de inauguración para Menarini en Perú, que ahora cuenta con 30 empleados y empleadas.

La primera sucursal de Menarini en América Latina fue inaugurada hace 38 años en Guatemala, con oficinas abiertas después en El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá y Belice. En estos países centroamericanos y en el Caribe, Menarini registró un crecimiento del 11% en el volumen de negocio para 2015, equivalente a 93 millones de euros para el año.

La empresa italiana también tiene presencia directa en México desde 2009, y a través de sus distribuidores pone sus productos a disposición de la comunidad médica de la República Dominicana, Ecuador, Brasil, Argentina y Chile, ofreciendo trabajo a casi 600 personas y en crecimiento constante.

La compañía está especializada en productos farmacéuticos para el alivio del dolor y el tratamiento cardiovascular, respiratorio, digestivo y urológico, además de estar comprometida con la investigación y el desarrollo de nuevos tratamientos contra el cáncer.

 Caterina Bertolini, embajadora de Italia en Colombia; y Michelantonio Bosso, Director de Menarini en Latinoamérica.

Un hallazgo que puede tener implicaciones de salud tanto para las abejas como para las personas.

Investigadores de la Universidad de Texas (UT) en Austin, Estados Unidos, han encontrado que las abejas tratadas con un antibiótico común tenían la mitad de probabilidades de sobrevivir la semana siguiente al tratamiento en comparación con un grupo de abejas no tratadas. 

Los científicos descubrieron que los antibióticos eliminaban bacterias intestinales benéficas en las abejas, dando paso a un patógeno dañino, que también ocurre en los seres humanos, para que se establezca.

La investigación es el último descubrimiento que indica que el uso excesivo de los antibióticos a veces puede hacer que los seres vivos, incluyendo a las personas, enfermen más.

El equipo de UT Austin, dirigido por la profesora Nancy Moran y la investigadora post-doctoral Kasie Raymann, descubrió que después del tratamiento con el antibiótico común tetraciclina, las abejas tenían muchos menos gérmenes intestinales naturales --bacterias saludables que pueden ayudar a bloquear los patógenos, romper las toxinas, promover la absorción de nutrientes de los alimentos y otras funciones.

También detectaron niveles elevados de Serratia, una bacteria patógena que afecta a los seres humanos y otros animales, en las abejas tratadas con antibióticos, lo que sugiere que el aumento de la mortalidad podría haber sido el resultado de la pérdida de los microbios intestinales que proporcionan una defensa natural contra las bacterias peligrosas.

El descubrimiento - que se detalla en un artículo sobre el trabajo publicado este martes en la edición digital de la revista 'PLOS Biology', tiene relevancia para los apicultores y la industria agrícola. Hace una década, los apicultores estadounidenses comenzaron a encontrar sus colmenas diezmadas por lo que se conoció como problema de colapso de las colonias.

Millones de abejas desaparecieron misteriosamente, dejando granjas con menos polinizadores para los cultivos. Las explicaciones del fenómeno han incluido la exposición a pesticidas, la pérdida de hábitat y las infecciones bacterianas, pero los científicos ahora dicen que los antibióticos dados a las abejas también podrían desempeñar un papel.

"Nuestro estudio sugiere que perturbar el microbioma intestinal de las abejas es un factor, tal vez uno de muchos, que podría hacerlos más susceptibles a la disminución y colapso de la colonia --afirma Moran--. Los antibióticos pueden haber sido un factor subestimado en el colapso de las colonias".

Usar antibióticos con precaución

Las abejas son un modelo útil del microbioma del intestino humano por varias razones. En primer lugar, las abejas y los seres humanos tienen una comunidad natural de microbios en sus intestinos, llamada microbioma intestinal, que ayuda a una serie de funciones, incluyendo la modulación del comportamiento, el desarrollo y la inmunidad. En segundo lugar, ambos tienen bacterias intestinales especializadas --las que viven sólo en el intestino del huésped-- que se pasan de individuo a individuo durante las interacciones sociales.

Según este estudio, el uso excesivo de antibióticos podría aumentar la probabilidad de infecciones por patógenos. "No estamos sugiriendo que la gente deje de usar antibióticos --matiza Moran--. Los antibióticos salvan vidas, definitivamente los necesitamos, solo tenemos que tener cuidado con cómo los usamos".

En la agricultura estadounidense a gran escala, los apicultores suelen aplicar antibióticos a sus colmenas varias veces al año. La estrategia tiene como objetivo prevenir las infecciones bacterianas que pueden conducir a una enfermedad extendida y destructiva que afecta a las larvas de las abejas.

"Es útil para los apicultores utilizar antibióticos para proteger sus colmenas del loque", apunta Raymann, refiriéndose a la enfermedad. "Pero este trabajo sugiere que también deben considerar cuánto y con qué frecuencia están tratando las colmenas", agrega.

Para llevar a cabo el estudio, los investigadores extrajeron cientos de abejas de colmenas establecidas desde hace tiempo en la azotea de un edificio de la universidad y las llevaron a un laboratorio donde algunas fueron alimentadas con un jarabe dulce con antibióticos y otras solo con jarabe.

Los investigadores pintaron pequeños puntos de colores en las espaldas de las abejas para indicar cuáles habían recibido antibióticos y cuáles no. Después de cinco días de tratamiento diario, se devolvió a las abejas a sus colmenas y en los días posteriores, los científicos recogieron las abejas tratadas y no tratadas para contar cuantas todavía estaban vivas y analizar sus microbios del intestino.

Cerca de dos tercios de las abejas no tratadas todavía estaban presentes tres días después de la reintroducción a la colmena, mientras que sólo aproximadamente un tercio de las abejas tratadas con antibióticos estaban todavía presentes. Para añadir más peso a la hipótesis de que las abejas tratadas con antibióticos sufrieron una mayor mortalidad debido a una menor resistencia a las bacterias patógenas Serratia y observaron una mortalidad mucho mayor que las abejas no tratadas.   

"Esto fue sólo en las abejas, pero posiblemente está sucediendo lo mismo cuando tomamos antibióticos", afirma Raymann. "Creo que tenemos que ser más cuidadosos sobre cómo usamos los antibióticos", advierte.

FUENTE:

http://www.pmfarma.com.mx/noticias/