México: Crece al doble el mercado clandestino de medicamentos

El mercado negro de los medicamentos, donde hay de todo: muestras médicas, medicina caduca, la sustraída del sistema de salud o incluso apócrifa, ha crecido a lo doble.

El mercado negro de los medicamentos, donde hay de todo: muestras médicas, medicina caduca, la sustraída del sistema de salud o incluso apócrifa, ha crecido a lo doble y en el caso de la zona de El Santuario, no lo extinguieron, sólo se transformó y ahora es sobrepedido o a domicilio. Un contacto, un llamado y se lo entregan en un punto… o incluso en su casa.

Mercado importante

En las ciudades fronterizas con Estados Unidos, la venta de medicamentos tomó auge justo porque son mexicanos radicados allá y ciudadanos estadounidenses, los que cruzan la frontera para adquirirlos a más grandes cantidades y un menor precio.

Tijuana, Mexicali y Tamaulipas son puntos que forman parte de esta cadena de comercio, con base en la demanda. De ahí, son las grandes ciudades del resto del país que precisamente demandan gran cantidad de medicamentos, muchos de ellos producidos por los grandes laboratorios, ubicadas éstas en Ciudad de México, Estado de México, Nuevo León y Jalisco.

El presidente de la Unión Nacional de Empresarios de Farmacias (Unefarm), Juvenal Becerra Orozco, señala que es un mercado en gran crecimiento y justo en cuatro años alcanzará un 30%, por lo que para 2022 su valor puede superar los 240 mil millones de pesos.

Explica que incluso ese crecimiento alcanza a las farmacias independientes, que tuvieron años críticos entre 2009 y 2015, sin embargo, con el repunte del mercado de los genéricos y la profesionalización del personal se ha logrado una importante recuperación del sector que hoy en día tan sólo en establecimientos de Unefarm genera alrededor de 20 mil empleos directos y más de 60 mil indirectos en el país.

El mercado negro de las medicinas

Ciudad de México, Estado de México, Nuevo León y Jalisco han enfrentado el problema desde hace años e incluso en zonas muy focalizadas, de un mercado negro o clandestino.

Juvenal Becerra Orozco, presidente de la Unefarm, denunció que el mercado ilegal de medicamentos se duplicó en México y pasó del 4% al 9% del total del mercado.

De acuerdo a la estimación que hacen especialistas, eso equivale a unos 16 mil 650 millones de pesos de 185 mil millones de pesos en los que está valorado el mercado de las medicinas en nuestro país, todo esto debido al aumento de la inseguridad, según denunciaron los farmacéuticos.

Raymundo Trejo, director comercial de Levic, distribuidora de medicamentos, dio a conocer a principios del año en el rubro de la inseguridad, que Levic se vio en la necesidad de cerrar la distribución en algunas zonas fronterizas de Tamaulipas debido al incremento de robos contra sus unidades de transporte, por lo que ese mercado ahora es cubierto por pequeños distribuidores.

Otro fenómeno que han detectado en la frontera norte es la clonación de medicamentos en presentaciones macro, es decir, empaques que traen supuestas medicinas en mayores cantidades a las habituales.

En Jalisco, está el caso de tráfico de medicinas del sector oficial -se llegó a detectar robo hormiga en farmacias oficiales- y además de las llamadas muestras médicas, éstas a nivel de los laboratorios.

Pero también otro submundo como es la venta de medicamentos caducos sin empaque -por lo tanto sin la fecha a la vista- o de plano con la etiqueta alterada. De ahí que a muchos se les ha obligado a marcar las fechas en la caja.

Del Santuario a la venta bajo pedido

Hace tres años, a principios de la administración municipal, se pretendió atacar aquellos centros de venta clandestina de autopartes y medicamentos, esto para revertir la impunidad, y entonces se realizaron varios operativos contra el punto conocido como la zona de El Santuario.

Se contrarrestó tanto la venta mano a mano -jóvenes que atrapaban clientes al llegar a la zona- como las minifarmacias que de pronto surgieron ahí y se extendieron como una epidemia.

Los operativos siguieron sobre la zona donde se comercializaba todo tipo de medicina (caduca, robada, de dudosa procedencia), sin embargo sólo se ganó una batalla, mas no la guerra. Algunos negocios siguen clausurados, otros fueron abandonados, pero el comercio continúa.

A pie, en bicicleta o motocicleta, abordan a la persona, le piden el nombre de medicamento, cotizan y entonces le piden que espere en el sitio o se mueva a cualquier cruce de la zona, más tarde él se hará presente con el medicamento y entonces vendrá el pago. Si es con caja cuesta más cara, en ocasiones sólo entregan pequeñas tarjetas con los comprimidos adquiridos.

Si el medicamento tiene que ver con alguna enfermedad crónico degenerativa, su costo es más alto o de plano “no lo hay de momento”, entonces hasta le entregará una tarjeta personal y le ofrecerá llevarlo a domicilio “en unos días más”.

“No se preocupe, márqueme el miércoles y cuando usted me diga, se lo llevo a su casa. Solo apúnteme el domicilio aquí…”, dice el muchacho que tiene unos 17 años y se desplaza en una motocicleta. Todo esto luego de hacer una llamada telefónica y pedir informes si lo tienen.

Las casas-fachada también se han extinguido. Sólo quedan dos o tres, esas donde uno daba dos o tres toquidos -esa era la clave- y le abrían, para enseguida invitarlo a pasar a un pasillo, donde lo hacían esperar mientras iban a checar si había el medicamento.

Operativos policiales y también la inseguridad -a partir de las obras de Paseo Alcalde- han generado que cierren. Dicen que han sido blanco de asaltos.

Quienes acuden al sitio afirman que los principales factores que los empujan a seguir como parte de ese mercado negro es el alto costo de la medicina de patente y la carencia del mismo en las farmacias oficiales. Difícil será entonces que esto cambie, si no se solucionan antes esos dos problemas que dejan indefensos sobre todo a los usuarios del actual sistema oficial de salud.

 

Fuente: https://www.america-retail.com - Imagen de: internet