Píldora que recubre el intestino, potencial para la diabetes

Durante la última década, los cirujanos bariátricos han avanzado en la realización de la cirugía de pérdida de peso que no solo revierte la obesidad, sino que también puede revertir la diabetes tipo 2 en pacientes con ambas afecciones.

A pesar de las mejoras dramáticas en la calidad de vida y la remisión de la diabetes, el número de pacientes que se someten a la cirugía sigue siendo relativamente bajo, según Ali Tavakkoli, codirector del Centro para el Control del Peso y la Cirugía Metabólica en el Hospital Brigham y de las Mujeres (BWH, por sus siglas en inglés), en Estados Unidos.

Esto provocó una colaboración entre investigadores de Tavakkoli y el BWH para encontrar un tratamiento menos invasivo, pero igualmente eficaz para revertir la diabetes tipo 2, que puede ofrecer los mismos beneficios que la cirugía, pero que puede tener un atractivo y una aplicación más amplios.

En un artículo publicado esta semana en 'Nature Materials', el equipo informa sobre los resultados de un estudio preclínico en el que se administró un agente oral en ratas para administrar una sustancia que podría recubrir temporalmente el intestino para evitar el contacto de nutrientes con el revestimiento en el intestino proximal y evitar los picos de azúcar en la sangre después de la comida.

"Visualizamos una píldora que un paciente puede tomar antes de una comida que cubre transitoriamente el intestino para replicar los efectos de la cirugía", dice el coautor principal Jeff Karp, bioingeniero e investigador principal de BWH. "En los últimos años, hemos estado trabajando con nuestros colegas quirúrgicos en esta idea y hemos desarrollado un material que cumple con una importante necesidad clínica", añade.

Los miembros del equipo buscaron un material de partida que tuviera las propiedades correctas para adherirse al intestino delgado y luego se disolviera en cuestión de horas. Seleccionaron una sustancia conocida como sucralfato, un medicamento aprobado por la agencia norteamericana del medicamento (FDA) que se usa en el tratamiento de las úlceras gastrointestinales.

Un material que recubre el intestino

El equipo además diseñó la sustancia en un material novedoso que puede recubrir el revestimiento del intestino sin requerir la activación del ácido gástrico. El compuesto de ingeniería, conocido como LuCI (recubrimiento luminal del intestino delgado), se puede hacer en forma de polvo seco que se puede encapsular como una píldora.

"Lo que hemos desarrollado aquí es esencialmente 'cirugía en una píldora'", resume el coautor principal Yuhan Lee, científico de materiales en la División de Ingeniería en Medicina de BWH. "Hemos utilizado un enfoque de bioingeniería para formular una píldora que tiene buenas propiedades de adhesión y puede unirse muy bien al intestino en un modelo preclínico. Y después de un par de horas, sus efectos se disipan", añade.

El equipo descubrió que una vez en el intestino de las ratas, LuCI puede recubrir el intestino, formando una delgada barrera que altera el contacto de nutrientes y reduce la respuesta de glucosa en sangre después de una comida. Tras una comida, los niveles de azúcar en la sangre aumentan y pueden mantenerse elevados con el tiempo. Sin embargo, una hora después de que se administró LuCl a las ratas, la respuesta a la glucosa se redujo en un 47%. El equipo encontró que esta respuesta fue temporal, y después de tres horas, el efecto esencialmente desapareció.

El equipo ahora está probando el efecto del uso de LuCI a corto y largo plazo en modelos de roedores obesos y diabéticos. También planean avanzar algunos de sus estudios piloto que muestran que puede usarse LuCI para administrar medicamentos, incluidas proteínas directamente en el tracto gastrointestinal.

"El bypass gástrico es una de las cirugías mejor estudiadas en el mundo, y sabemos que puede brindar muchos beneficios, incluidos efectos positivos para la presión arterial, apnea del sueño y ciertas formas de cáncer, y una mejora notablemente rápida e independiente del peso en la diabetes -señala Tavakkoli, coautor principal del estudio-. Tener un recubrimiento transitorio que pueda imitar los efectos de la cirugía sería una gran ventaja para los pacientes y sus proveedores de atención".

 

Fuente: http://www.pmfarma.com.mx