Precios justos de medicamentos

La salud no puede ser un negocio con precios exorbitantes a costa del bienestar de los pacientes.

Por supuesto, los avances médicos requieren altas inversiones y las farmacéuticas deben tener incentivos financieros para seguir evolucionando, pero hay casos donde los precios no se justifican y, en cambio, sólo sirven para que el sistema de salud sufra cargas innecesarias. Por eso, el control de precios empleado por el Ministerio de Salud es una herramienta esencial para proteger el bienestar de los colombianos.

Esa cartera informó que cerca de 225 nuevos medicamentos entrarán en la ronda de control de precios, que empezará a regir en marzo de este año. En total, el ahorro para el sistema de salud será de cerca de $53.700 millones cada año. Un alivio que el sistema claramente necesita.

Contrario a lo que algunos argumentan, el control de precios de los medicamentos no es una intervención estatal caprichosa y autoritaria. Como explicó en su comunicado el Ministerio de Salud, “la decisión de reducir el precio a estas presentaciones comerciales tuvo en cuenta diversas variables, pero fundamentalmente su importancia epidemiológica y su elevado precio en comparación con los 17 países que Colombia tiene como referencia”.

Es decir, se trata de drogas de alta importancia para los pacientes y cuyos precios, además, ya se han reducido en otros países, por lo que es ingenuo argumentar que se trata de un atentado injusto contra las finanzas de las farmacéuticas. Además, el beneficio para la salud de los colombianos, de manera directa y a través del alivio del sistema, justifica la reducción.

En promedio, el costo de los medicamentos se reducirá en un 32 %, pero hay unos casos extremos donde se nota la importancia de la medida. Entre los medicamentos a los que más se les redujo su costo se encuentran el Fasturtec 1,5 mg, de la multinacional Sanofi, que tuvo una disminución del 89,6 % (pasó de $7,4 millones a $767.000), y el colistimetato de sodio 80 mg, el cual costaba cerca de $654.000 y ahora valdrá $75.000. Con ellos se redujo el costo de tratamientos para el cáncer, antibióticos y anticonceptivos, como la llamada “píldora del día después”.

En total, son 1.031 los medicamentos a los que la cartera dirigida por Alejandro Gaviria les ha aplicado el control de precios. Esperamos que, de ser pertinente, y antes de que acabe su tiempo en el Ministerio, ese número se siga expandiendo.

Los problemas estructurales del sistema de salud persisten, pero este tipo de medidas, como muchas que ha adoptado el Ministerio, son pasos en la dirección correcta para solucionar un problema complejo. Demuestran, además, que teniendo como prioridad el bienestar de los pacientes y la sostenibilidad del sistema, se pueden adoptar planes de intervención razonables con resultados tangibles.

Por eso, en pleno año electoral, la invitación a los candidatos es a que reconozcan lo avanzado y propongan cómo construir sobre lo construido. El populismo alrededor de la salud es la salida fácil, pero el reto es tomar soluciones que sí cambien la manera como ha venido funcionando el sistema.

 

Fuente: https://www.elespectador.com