Farmacéutica Almirall pretende llegar a 1.000 millones de facturación en 2018

Almirall, una de las principales farmacéuticas españolas, pretende alcanzar los 1.000 millones de facturación al cierre de 2018.

En declaraciones a los periodistas tras la Junta General de Accionistas de esta compañía, el presidente de la farmacéutica, Jorge Gallardo -foto- ha explicado que aspira a alcanzar en 2018 esta cifra de negocio "sin contar operaciones corporativas", es decir, teniendo en cuenta simplemente el crecimiento orgánico de la compañía.

Almirall, controlada por los hermanos Gallardo, sumó el año pasado unos beneficios de 75,5 millones y tuvo unos ingresos de 859,3 millones, y para 2017 su previsión oficial es aumentar sus ventas entre un 1 y un 5%, aunque Gallardo ha asegurado que se trata de una estimación "prudente".

Preguntado por si Almirall podría sumar unos ingresos por valor de 1.000 millones de euros en 2018, Gallardo ha apuntado: "Espero que sí". A este respecto, fuentes de Almirall han aclarado que se trata de un objetivo al que aspira la compañía y no de una previsión oficial de facturación para ese año.

La firma confía en el área dermatológica, que ya aportó el 51% de las ventas netas el año pasado y que será el motor de crecimiento en los próximos años.

Almirall dio un giro a su estrategia como compañía en 2014, cuando llegó a un pacto con la británica AstraZeneca para transferirle los derechos de su negocio respiratorio, entre ellos los de un medicamento contra la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

A preguntas de un accionista, Gallardo ha justificado hoy aquella venta porque Almirall habría necesitado invertir muchos recursos y mucho esfuerzo para poder competir en ese campo con fármacos de compañías mucho más grandes que ella, y AstraZeneca ofreció "lo que habríamos ganado en 10 o 15 años", ha dicho.

Gallardo ha precisado que, fruto de aquel acuerdo, Almirall ha ingresado ya unos 900 millones de dólares como pago inicial y otros 200 más por el cumplimiento de determinados hitos, unos 1.100 millones en total (unos 1.007 millones de euros, al cambio actual).

Desde entonces, Almirall se ha volcado en convertirse en un referente europeo en dermatología, y para ello ha multiplicado las adquisiciones de productos o de compañías de ese ramo, como ThermiGen o Poli Group.

En esta línea, Almirall prevé seguir creciendo en el área dermatológica en los próximos años, gracias, entre otros factores, a la introducción de varios fármacos para tratar la psoriasis crónica.

El primero de ellos, una nueva formulación oral de dimetilfumarato (DMF), espera lanzarlo en los próximos meses, posiblemente después del verano, ha precisado Gallardo, y el grupo confía en que le reporte más de 50 millones de euros en ventas cuando esté totalmente introducido en el mercado.

El segundo (tildrakizumab), cuya licencia europea ha adquirido a la compañía india Sun Pharma, es un biológico que debería lanzarse "en la segunda parte de 2018", y tiene más potencial económico, ya que se prevén picos de ventas superiores a los 200 millones de euros.

En cuanto a las expectativas que tienen puestas en los productos de la compañía de estética ThermiGen, especializada en el sector de la estética, ha asegurado que prevé unos ingresos de unos 100 millones de entre EEUU y Europa en 2018.

Por otra parte, Gallardo ha explicado que Almirall continúa abierta a operaciones corporativas a lo largo de este año y que cuenta con la capacidad financiera suficiente para afrontarlas.

Que salgan adelante o no, ha comentado, dependerá de que "sean interesantes, que nos cuadren bien y que no sean demasiado caras", y ha recordado que recientemente la compañía amortizó obligaciones sénior emitidas en el año 2014 por valor de 325 millones de euros y firmó una línea de crédito "revolving" por un máximo de 250 millones de euros.

"A principios de 2016 nos comprometimos a seguir reforzando nuestra visión de ser una empresa líder en dermatología. Hemos hecho un gran trabajo y vamos por el buen camino", ha destacado Gallardo ante los accionistas.