Especialistas reunidos en Guadalajara, destacan la importancia del diagnóstico y tratamiento de la parálisis cerebral.

Industria Farmacéutica y Sprim

La parálisis cerebral implica un desgaste físico, emocional y económico para los pacientes y sus familias1.

80% de los niños con parálisis cerebral tienen problemas para caminar, como resultado de la espasticidad de las extremidades3.

La parálisis cerebral es la causa más común de discapacidad física severa en la infancia y afecta a 1 en 400 niños3. 

Guadalajara, JAL., mayo de 2015.- La ciudad de Guadalajara fue sede de la “XXIV Reunión Anual de la Sociedad Mexicana de Neurología Pediátrica A.C.”, en la que se reunieron los más destacados especialistas mexicanos, que además han compartido y alternado con los mejores médicos a nivel internacional. Uno de los temas abordados fue el diagnóstico y tratamiento de la parálisis cerebral (PC).

La PC es el resultado de una anormalidad estática (no progresiva) en el sistema nervioso central que se adquiere al nacimiento o en los dos primeros años de vida; los resultados son trastornos que afectan el tono muscular, la postura y/o movimiento. Los niños que sufren esta condición presentan alteraciones diferentes y por lo tanto las condiciones varían, desde un trastorno apenas evidente, hasta una discapacidad severa1.

Este padecimiento puede ser considerado un problema de salud pública debido a su alta incidencia, además de implicar un desgaste físico emocional y económico de las familias de los pacientes, compromete a los especialistas a conocer a profundidad el tema y las alternativas de tratamiento para manejarlo de manera apropiada1.   

La PC afecta a 1 de cada 400 niños2 y es la causa más común de discapacidad física severa en la infancia; el 80% de estos niños tiene problemas para caminar, como resultado de la espasticidad de las extremidades, lo que puede ocasionar contracturas severas y deformidad. La espasticidad muscular de la pantorrilla es un factor importante que puede interferir en la marcha normal, al impedir el contacto del talón2, a esto se le denomina “pie equino dinámico”.

A pesar del avance en diferentes técnicas quirúrgicas, la aplicación de una sustancia denominada toxina botulínica tipo A, es la mejor opción terapéutica para el tratamiento focal de la espasticidad, especialmente en niños pequeños y previo a la instauración de deformidades estructuradas3. Se opta por este tratamiento para evitar cirugía o para retrasarla y muchas veces se optimiza el tratamiento con ambos tratamientos de forma combinada3.  

En la actualidad la aplicación de toxina botulínica es la mejor opción terapéutica para el tratamiento focal de la espasticidad, especialmente en niños pequeños, previamente a la instauración de deformidades estructuradas4. Numerosos estudios han documentado la eficacia de la toxina botulínica tipo A de 500U en mejorar los rangos de movimiento, marcha, funcionalidad y calidad de vida, por lo que disminuye en muchos casos el grado de discapacidad5.

La PC no tiene cura, pero si se estudian los problemas del niño y se lleva a cabo una rehabilitación adecuada con el apoyo de los padres, pueden minimizarse. Por ello es pertinente ofrecer conferencias a médicos generales, maestros y padres de familia. Se recomienda visitar un centro de atención neurológica y de rehabilitación, para tratar de identificar los diferentes tipos de PC1.    

IPSEN, es un laboratorio farmacéutico de clase mundial con ventas totales € 1.2 billones en 20136. La visión de Ipsen es convertirse en líder de soluciones especializadas en la salud dirigidas a enfermedades específicas. Su estrategia de desarrollo se apoya en tres franquicias: Neuromuscular y Estética, endocrinología y uro-oncología6. Ipsen cuenta con aproximadamente 4,000 empleados a nivel mundial; de los cuales 900 corresponden a Investigación y Desarrollo. En 2013 se invirtieron alrededor de €250 millones (20% de las ventas totales de grupo) 6.

Referencias

  1. Carlos G, Alonso R, Antonio B. Parálisis Cerebral. Departamento de Neurología Pediátrica, Hospital Central Ignacio MoronesPrieto, San Luis Potosí. Facultad de Medicina U.A.S.L.P.
  2. Ubhi T, Bhakta BB, Ives HL, Allgar V, Roussounis SH. Randomised double blind placebo controlled trial of the effect of botulinium toxin on walking in cerebral palsy. Arch of disease in childhood 2000; 83(6): 481-487.
  3. Póo P, Galván-Manso M, Casartelliᵃ MJ, López-Casasᵃ J, Gassió-Subiratsᵃ RM, Blancoᵃ C, Terricabras-Carol L. Toxina botulínica en la parálisis cerebral infantil. Revista de neurología, 2008;47 (supl 1):S1-S24.
  4. Gooch J et al. Botulinum toxin for spasticity and athetosis in children with cerebral palsy. Arch Phsy Med Rehabil 1996;77(5):508-511.
  5. García C, Venta JA, Hernández J, Navarro JL. Espasticidad en niños. Consenso mexicano para la aplicación de toxina botulínica en padecimientos neurológicos. Revista Mexicana de Neurociencia. Marzo – abril 2009; 10 (2): 107-111.
  6. ipsen.com