Sólo 3 proveedores acaparan megacompra del sector salud

La compra consolidada de medicamentos que cada año realiza el sector salud, ha significado ahorros para las instituciones que participan, pero han sido sólo tres los proveedores que se han llevado más de la mitad de la bolsa.

La gran licitación, que comprende medicamentos, vacunas y material de curación, fue hecha para generar ahorros para los organismos públicos de salud y cada año ha sido liderada por el IMSS.

Hasta el momento se han licitado 37 mil 513 millones de pesos de esa megacompra que comprende 48 mil millones de pesos.
De ese total, 59 por ciento de los montos asignados fue para tres compañías, según datos del Instituto de Investigación e Innovación Farmacéutica, A. C. (IIIFAC), pero en el proceso participaron 407 proveedores.

El Grupo Fármacos Especializados, propiedad de José Antonio Pérez, fue el que se quedó con 31 por ciento, que representa 11 mil 730 millones de pesos que ganó a través de licitaciones y adjudicaciones directas.

Le sigue la Distribuidora Internacional de Medicamentos y Equipo Médico (Dimesa), una filial de Laboratorios Pisa de Carlos Álvarez Bermejillo, con 17 por ciento de la bolsa ofertada, que suma 6 mil 486 millones de pesos.

En tercer puesto está la compañía de Carlos Arenas, Farmacéuticos Maypo, con un 11 por ciento, el cual representa 4 mil 130 millones de pesos. Desde la primera vez que se realizó esta millonaria compra, en 2013, estas tres empresas han quedado como ganadoras.

Estos tres distribuidores concentraron el 53 por ciento del importe total de la compra consolidada 2015, según datos del IIIFAC.

José Antonio González Anaya, titular del IMSS, reconoció que en la megacompra de 2016, en la que participaron el IMSS, el ISSSTE, la Secretaría de Salud, la secretarías de Marina y de la Defensa Nacional, Pemex, 17 institutos de salud y 18 estados, la concentración de mercado se mantuvo en parámetros similares al señalado.

Guillermo Carrasco, profesor investigador de la Escuela de Negocios del ITESM, señaló que este modelo no es benéfico para el sector salud, pues los distribuidores no adicionan valor, sólo revenden producto.

“El sector público podría crear un ente concentrador para eliminar el intermediarismo, eso podría hacer una reducción significativa en lo que sería el costo de medicamentos, estos ahorros se podrían traducir en generar una medicina preventiva y no correctiva, estamos en un círculo vicioso”, mencionó el académico del ITESM.

En otros países, como EU, en la distribución de medicamentos del sector público participan asociaciones civiles. Por el bajo poder adquisitivo del paciente la compra es muy atractiva para los distribuidores.

Concentración “ni buena ni mala”

Rafael Gual, director de la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica (Canifarma), señaló que el gran volumen de esta megacompra propicia que la participación de algunos distribuidores sea mayor. “Es algo necesario, no es ni negativo ni positivo, si me piden que surta diez millones de piezas y yo nada más tengo capacidad para producir cinco tengo que ir a través de un distribuidor”, indicó el representante de los principales laboratorios farmacéuticos del país. Una de las propuestas de la Canifarma al IMSS, señaló, ha sido que no consolide todas las compras, con el fin de que el abasto dependa de varios proveedores. Para José Carlos Ferreyra, presidente del IIIFAC, los distribuidores que no tienen la capacidad de cubrir la demanda se quedan fuera. “Hay más concentración en cuanto a la participación de mercado porque los más fuertes, los que pueden garantizar tal cantidad de abasto, son los que se están quedando ahora con toda la participación mayoritaria del mercado”, mencionó.

En el informe Estudios de la OCDE sobre los Sistemas de Salud México 2016, el organismo recomendó a las autoridades mexicanas facilitar el ingreso a pequeños proveedores, pero la pauta consolidada que aplica el sector Salud se los impide.

Fuente: criteriohidalgo.com