Posible cura para la diabetes

 

El trasplante de células madre puede ser la cura para la diabetes. La reposición de las células Beta, productoras de insulina, es motivo de investigaciones científicas en varias partes del mundo y ya hay resultados.

Phillipe Halban, profesor de medicina genética y desarrollo de la Universidad de Génova, aseguró que los avances son alentadores para las personas con diabetes tipo I, también conocida como juvenil.

 

En un futuro cercano –unos cinco años– los trabajos deberán concluir con noticias que podrían beneficiar incluso a los pacientes con diabetes tipo II, la de mayor prevalencia en el mundo.

Los científicos han logrado implantar en pacientes con diabetes juvenil un derivado de células pluripotenciales que produce insulina. No son todavía células Beta, pero "se logrará. Así lo indican los estudios. Esto va a ser una cura", sostuvo Halban, quien participó en la Cumbre Sanofi 2015.

Los retos que plantea el desarrollo son formidables porque si bien las células madre tienen un gran potencial para transformarse hasta en algún órgano del cuerpo, también hay riesgo de que se produzcan daños. Lo más grave es que el producto final pudiera ser algún cancerígeno, indicó.

En consecuencia, hay preocupación en la comunidad científica por la proliferación de compañías que ofrecen curar enfermedades con células madre. Es una forma rápida de ganar dinero pero no advierten a las personas de los eventuales efectos adversos y graves.

Hasta ocho años para percatarse de la enfermedad

Los retos de la diabetes fue uno de los temas abordados en la cumbre organizada por el laboratorio farmacéutico Sanofi, la cual reúne alrededor de 700 especialistas y en la que Guillermo Fanghanel, jefe de la unidad de factores de riesgo cardiovascular del Hospital General de México, resaltó que en el país uno de los mayores desafíos es el tiempo que transcurre, entre cinco y ocho años, para que los afectados se enteren de que tienen diabetes.

Recordó que unas 9 millones de personas saben que la padecen, y de ellas una cuarta parte tiene buen control de los niveles de azúcar en sangre. Otro reto es la falta de información que lleva a entre 15 y 20 por ciento de los pacientes a ignorar la receta médica cuando salen del consultorio donde recibieron la noticia de que tienen la enfermedad.

Un estudio que se llevó a cabo en el Hospital General de México encontró que de las personas que conservan la receta, llegan a la farmacia y adquieren medicamentos distintos a los prescritos por el médico. Del resto, entre 35 y 40 por ciento sigue las indicaciones clínicas, aunque por corto tiempo.

En el caso de la investigación sobre trasplante de células madre para el tratamiento de la diabetes tipo I, lo que se busca es desarrollar células Beta. Estas son destruidas por el propio organismo y eso provoca la enfermedad. En condiciones normales, dichas células se generan en el páncreas y se encargan de producir insulina, la cual regula los niveles de glucosa.

Hasta ahora se han desarrollado dos métodos para conseguir el objetivo, explicó Halban. Además, hay otros tres estudios que exploran el uso de la técnica para la diabetes tipo II.

Los científicos tuvieron éxito con pruebas en ratones, pues se logró incrementar la cantidad de las células Beta. Sin embargo, en seres humanos todavía no se ha podido conseguir que este beneficio se prolongue en el tiempo. Las investigaciones siguen en curso para resolver este tema y otras eventuales complicaciones.

Halban explicó que en el caso de la diabetes tipo I se busca remplazar la producción de las células Beta y en la de tipo II aumentar su generación.

El investigador también informó que las células pluripotenciales se pueden obtener de embriones; sin embargo, esto no se hace por las implicaciones éticas, y en la mayoría de los países no está permitido. Otra opción, que se utiliza, son las que se obtienen de células adultas disponibles en otras partes del cuerpo, incluso en la piel.