Eribulina, un aliado contra el cáncer de mama que surgió del fondo del mar.

El tratamiento del cáncer de mama se ha convertido en uno de los principales retos para mejorar la calidad de vida de las pacientes con esta enfermedad. Recientemente fue aprobado e introducido al mercado mexicano uno de los medicamentos más innovadores desarrollados para tratar el cáncer de mama en etapa localmente avanzada o metastásica, Mesilato de Eribulina, el cual tiene su origen en una pequeña y rara esponja llamada Halichondria Okadai, que es tóxica y puede ser encontrada en las costas japonesas.

 

Ésta, contiene un compuesto quimioterapéutico que revolucionó el tratamiento del cáncer de mama y fue descubierta a mediados de la década de los ochentas por los químicos japoneses Hirata y Uemura, quienes lograron aislar el compuesto, el cual fue nombrado Halichondrina B.

El cáncer de mama es uno de los principales problemas de salud pública. En México, es la neoplasia maligna más común, constituye del 20 al 25% de todos los casos de cáncer en la mujer y presenta una tasa de mortalidad del 15 al 20%.1 El diagnóstico tardío de este padecimiento representa un índice de mortalidad del 52% y presentó un incremento del 49.5% en los últimos 20 años

Los seis estados que presentaron la mayor cantidad de muertes por cáncer de mama en el periodo comprendido entre 1990 y 2010 fueron: Distrito Federal (13.4%), Estado de México (12.4%), Jalisco (8.2%), Veracruz, (6.4%), Nuevo León (6%) y Guanajuato (3.8%).

La Dra. Laura Torrecillas, Presidenta de la Sociedad Mexicana de Oncología, aseveró que “En 15 años no se había presentado un avance para el tratamiento de esta enfermedad en etapas avanzadas”.

Mesilato de Eribulina, demostró su seguridad y eficacia a través un estudio clínico aleatorizado llamado EMBRACE, el cual incluyó 762 pacientes con cáncer de mama avanzado y metastásico de diferentes edades, razas, nacionalidades y subtipos tumorales, divididas en dos grupos: el primero, de 508, fueron tratadas con Mesilato de Eribulina y el segundo, de 254, con el tratamiento de elección del médico (TPC por sus siglas en inglés), con el propósito de comparar el beneficio clínico en términos de la supervivencia de las pacientes.

Como resultado, el Mesilato de Eribulina demostró que, administrado en monoterapia, tiene un aumento estadísticamente significativo en la supervivencia global que fue de 13.2 meses en comparación con los 10.5 con las alternativas de tratamiento más comúnmente empleadas.

Por su parte la Dra. Marissa González, Directora Médica de Eisai, comentó que la Eribulina, producto descubierto y desarrollado por la propia empresa, es un nuevo aliado surgido del fondo del mar que impactará positivamente en el tratamiento de las mujeres que padecen de cáncer de mama en etapa metastásica. “La Eribulina inhibe la proliferación de células cancerosas al unirse a la tubulina y alterar la dinámica de los microtúbulos condicionando apoptosis después de un prolongado bloqueo mitótico e inhibe únicamente su crecimiento, sin efecto en la fase de acortamiento.

El sitio de unión es distinto al de otros antineoplásicos, esto hace diferente a la Eribulina con respecto a otras opciones terapéuticas. Este novedoso mecanismo de acción basado en la tubulina puede explicar su habilidad para vencer la resistencia a los taxanos y tener una amplia actividad anticancerosa4. Se administra en ciclos de 21 días, con la ventaja de administrarse en un corto lapso de entre dos y cinco minutos”, señaló.

Según datos de la Sociedad Americana de Cáncer (ACS), la IV etapa del cáncer, cuando se ha diseminado desde su sitio de origen hasta órganos distantes, también llamada metastásica, tiene la tasa más baja de supervivencia: 22%5. Por ello, Mesilato de Eribulina representa una alternativa para las pacientes con esta neoplasia en etapas avanzadas.